
A través de un correo electrónico el presidente de la exitosa compañía de la manzana anunció a sus empleados que su enfermedad era más delicada de lo que había supuesto, por lo que abandonaría Apple por seis meses, dejando en su puesto al director operativo, Tim Cook
La semana pasada, Steve Jobs anunció que tenía una deficiencia hormonal que le había provocado una fuerte pérdida de peso, pero que no se trataba de una dolencia grave.
El comunicado hecho público el miércoles vuelve a crear incertidumbre sobre la salud de Jobs.
"Durante la pasada semana, he sabido que mis asuntos de salud eran más complejos de lo que originalmente pensaba", explicó el dirigente de Apple, quien anunció que dejaría de ejercer sus funciones en la compañía hasta final de junio para recuperarse de sus dolencias.
"Desafortunadamente, la curiosidad sobre mi salud sigue siendo una distracción no solo para mí y mi familia, sino también para todo el mundo en Apple", comentó.
Ciertamente tras conocerse la noticia, se originó una caída inmediata del 10 por ciento de las acciones de Apple en los mercados electrónicos.
Esta no es la primera vez que el presidente y director ejecutivo de Apple enfrenta angustias en torno a su salud. Steve Jobs hace algunos años enfrentó y superó un cáncer de páncreas, tras lo cual declaró ver la vida desde una óptica renovada durante un emotivo discurso ante un grupo de graduandos de una universidad norteamericana.
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